jueves, 12 de mayo de 2016
lista de dialogos
Hacer la lista de diálogos es una de tarea extraña de desgrabar lo escrito, es poder ver como es que quedo aquello que se imagino, una manera de hacer un balance aconsejable para todo guionista, es también una manera de entender el carácter de cada actor y ver como es su proceso de apropiación de cada texto, de cada palabra, de cada pausa y cada coma.
viernes, 6 de mayo de 2016
miércoles, 4 de mayo de 2016
edición
Finalmente tenemos el corte final, casi definitivo, que podrá cambiar por la música o el sonido, pero con unos cuantos fotogramas mas o fotogramas menos, hay mucha fe y tranquilidad en nuestro trabajo, seguro que dará que hablar
domingo, 24 de abril de 2016
sábado, 23 de abril de 2016
sábado, 16 de abril de 2016
primer corte
La próxima semana veremos el primer corte
sobre pasamos la ansiedad
tal vez sus destrozos no tengan arreglo
lunes, 14 de marzo de 2016
alfombra
Uno escribe pensando tejer una alfombra mágica para transportar al espectador a lugares nuevos para el, en el momento del rodaje uno avanza con la duda y la esperanza de poder conseguirlo
domingo, 6 de marzo de 2016
la escritura
Se escribe con el abismo, no con las certezas;se escribe para tener mas preguntas, no para las respuestas; se escribe como a uno le venga en gana, no para la gana de los otros
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Alejandro Loayza Grisi,
Oscar Durán,
primer día
sábado, 5 de marzo de 2016
certeza 1
viernes, 4 de marzo de 2016
orgullo
La primera constancia es que va a ser, en algún punto, una película no del todo comprendida, que va a generar amores pero también odios y descalificaciones, contentos porque con toda honestidad elegimos el camino más arriesgado.
el azar
Después de ver como muchas cosas se acomodaron para bien en la película creo
que
EL AZAR FECUNDA EN BUENAS SEMILLAS
jueves, 3 de marzo de 2016
Fin de Fiesta
Paolo, Oscar, Sergio, Edu y Walther
Después del rodaje viene el fin de fiesta. Al calor de un mas de un par de whiskys es cuando se empieza a evaluar lo hecho, bajo el entendido que poco se puede rectificar en la edición si no hay materia prima, se empieza a escudriñar que tipo de película se tiene entre las manos, vaya uno a saber, la emoción de los amigos alcanza para estar hinchado de orgullo, y sentir que a pesar de todo se han hecho las cosas bien.
Después del rodaje viene el fin de fiesta. Al calor de un mas de un par de whiskys es cuando se empieza a evaluar lo hecho, bajo el entendido que poco se puede rectificar en la edición si no hay materia prima, se empieza a escudriñar que tipo de película se tiene entre las manos, vaya uno a saber, la emoción de los amigos alcanza para estar hinchado de orgullo, y sentir que a pesar de todo se han hecho las cosas bien.
duda
¿Será que la película será un dulce para ciertos analistas que adoran ver que hay detrás de cada fotograma? por lo menos tendrán mucha tela que cortar
miércoles, 2 de marzo de 2016
noticias
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ojos vendados
en la foto: Nelson y Paolo
En una película de Rohmer de 1970 el personaje de novelista dice:
"Los héroes de una historia tienen siempre los ojos vendados"
como Tupah
los miedos
still
A pesar de todo, se trata de hacer algo mas suelto. Atreverse a vencer ciertos miedos que crea la correcta narración
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martes, 1 de marzo de 2016
la fábula
¿La fábula es el pretexto para la película que quiero hacer? ¿ O es la película el pretexto para hacer esta fábula?
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Sarcasmos
Desde el propio sarcasmo podemos afirmar que EL ARCANO KATARI es la mezcla de CUESTION DE FE con EL OLOR DE LA VEJEZ
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el olor de la vejez
lunes, 29 de febrero de 2016
el material
Después de ver con Fabio el editor y darse cara a cara con el materia ya filmado, cambia la sensación y el entusiasmo con el que uno estaba en el momento del rodaje, la única certeza que tengo es que el cansancio de los últimos días de rodaje se siente en los planos.
ahora solo queda ver el primer corte y morir de la ansiedad.
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sábado, 20 de febrero de 2016
viernes, 19 de febrero de 2016
Confesión de rodaja
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jueves, 18 de febrero de 2016
Paracelso
"Quien es su propio maestro, jamas se somete a los otros"
viernes, 12 de febrero de 2016
noticia de EL DEBER
LOAYZA con grandes propuestas bajo la manga
El cineasta boliviano tiene dos grandes proyectos, una película que se filmará enteramente en La Paz y una serie de seis documentales ecológicos impulsados por Carlos Mesa Bárbara Antelo M. - Santa Cruz El director y guionista de Cuestión de fe y Las bellas durmientes, Marcos Loayza tiene dos proyectos en el área audiovisual. Actualmente trabaja en el guion de una película que, por el momento, carece de un nombre oficial y por ahora llaman El secreto de la serpiente; paralelamente dictará un taller de actuación del 9 al 20 de junio en la zona sur de La Paz, con la intención de que funcione como semillero para encontrar los 50 actores que necesita para dicha cinta. Conocido por la calidad de la imagen en los trabajos que realiza y la amplia trayectoria en el medio audiovisual, el cineasta ganador de 11 premios nacionales e internacionales fue elegido para trabajar en la realización de documentales ecológicos titulados Planeta Bolivia, que alertan sobre las malas condiciones que está atravesando el país en materia medioambiental. Loayza y su equipo de producción de Alma Films, su empresa, comenzaron este trabajo en agosto de 2013 y hasta la fecha tiene dos documentales terminados y cuatro más en proceso. “El boliviano tiene la percepción de que la tierra es muy generosa y que, hagamos lo que hagamos, siempre va a estar igual”, dijo Loayza, que espera que esa manera de pensar de sus compatriotas cambie. Entre los impulsores del proyecto Planeta Bolivia están Juan Carlos Enrique, consultor medioambiental; Ramiro Molina Barrios, sociólogo y antropólogo de La Paz, y el expresidente del Estado Carlos Mesa, quienes consiguieron que el Banco Mundial, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el Banco Fie de Bolivia financiaran los dos primeros documentales. “El proyecto abarcará todo el territorio nacional, tanto en la captura de imágenes y problemáticas como en la proyección de los documentales una vez que estén listos”, dijo Carlos Mesa, quien a su vez indicó junto a los otros impulsores que se encuentran buscando financiadores para continuar con el resto de los documentales
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jueves, 11 de febrero de 2016
serpiente
algunos esotéricos hacen una lectura de la Biblia y sostienen que el primer animal que creo dios, algunos sostienen incluso antes que al propio hombre, es la serpiente.
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miércoles, 10 de febrero de 2016
sábado, 6 de febrero de 2016
martes, 26 de enero de 2016
Jorge Ruffinelli
El maestro Jorge Ruffinelli escribió:
En cada una de sus nuevas películas, Marcos Loayza ha procurado y logrado no repetirse, ni en temas ni en estilo. De todos modos, fiel a sí mismo, a sus valores humanistas, y a sus ideas sociales y políticas, sus películas ven la realidad con el filo invariable y reconocible del análisis agudo.
En cada una de sus nuevas películas, Marcos Loayza ha procurado y logrado no repetirse, ni en temas ni en estilo. De todos modos, fiel a sí mismo, a sus valores humanistas, y a sus ideas sociales y políticas, sus películas ven la realidad con el filo invariable y reconocible del análisis agudo.
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Marcos Loayza
lunes, 25 de enero de 2016
Arcaísta
el Arcano Katari no es una película de época es Arcaista.
domingo, 24 de enero de 2016
Releyendo el Blog de las bellas durmientes
decía a la hora de encarar el rodaje
El talento esta en la humildad
martes, 19 de enero de 2016
tan solo una película
No es una tesis de antropología, ni de sociología, ni de nada; es apenas una película, que para hacerla tuvimos que recurrir a mucha documentación, solo eso
domingo, 10 de enero de 2016
Minotauro
minotauro
En AK muchos creerán que perdí mi acostumbrada contención y que hasta me desaté, en realidad se movieron las fronteras, y como todas fronteras nuevas siempre se está al límite
En AK muchos creerán que perdí mi acostumbrada contención y que hasta me desaté, en realidad se movieron las fronteras, y como todas fronteras nuevas siempre se está al límite
viernes, 8 de enero de 2016
nota del SOL
Loayza inicia el año 'rodando'
Filme. El cineasta nacional se encuentra en plena producción de su nueva película boliviana-uruguaya, "Arcano Katari".
Después de trabajar año y medio en cinco documentales de la serie “Planeta Bolivia”, el cineasta boliviano Marcos Loayza inicia la primera semana del año con el rodaje de su película “Arcano Katari”, que en español es El Secreto de la Serpiente, este título posiblemente será el nombre de la cinta a nivel internacional, señaló Loayza, ya que la palabra katari está en aimara y significa serpiente. El realizador, con las manos puestas sobre su cámara, cuenta sobre su última novedad, la cual terminaría de rodar el próximo 29 y su posible estreno es en septiembre.
Arcano Katari. Es una coproducción boliviana–uruguaya en la que participa la productora Urufilms con la presencia de Nelson Wainstein (Uruguay), quien es el director de fotografía y la productora boliviana Alma Films. El rodaje comenzó en diciembre del año pasado y filmaron la primera parte en El Alto y Coroico, esta semana inician la segunda parte, que será en la ciudad de La Paz.
¿De qué se trata? A pesar de la complejidad que tendrá la 'peli', Loayza adelantó en breve sobre la sinopsis y asegura que el filme "parte de un viaje por la noche paceña y eso es suficiente para demostrar el subconsciente de los bolivianos", el cual entre risas confiesa que para saber el secreto de la serpiente los bolivianos tienen que ir a verla (película).
El género no es algo muy conocido en la región, ya que Arcano Katari trata de un genero de iniciación. "Se ha hecho muy poco este tipo de películas en América Latina, es considerada como género de iniciación porque es un personaje (niño) que madura dentro de la sociedad", aclaró.
Esfuerzo y entusiasmo Para Loayza, quien es conocido en el país por ser el realizador de "Cuestión de Fe", un clásico de cine nacional, esta película (Arcano Katari) le está costando “un ojo de la cara” ya que es la más compleja de todas las que ha hecho debido a que “hay una cartera llena de cosas que se están trabajando en la película, entre la escenografía, efectos especiales, vestuario, etc.", puntualizó con la esperanza de que sea del gusto de todos los cinéfilos.
Mauricio Souza
Analizando y reflexionando cada uno de los puntos:
Punto de vista Mauricio Souza Crítico El trabajo de Marcos Loayza se resume en cuatro largometrajes de ficción y un documental, hablamos de una obra que tiene coherencia y rasgos comunes marcados de alguna manera para empezar con su primera película Cuestión de fe, que es un clásico del cine contemporáneo boliviano.En esta película, Loayza presenta uno de los rasgos -que iremos encontrando en su filmografía-, que es el interés de contar una historia de forma clásica, un gran interés por el desarrollo y construcción de personajes que sean entrañables y con los que el espectador se puede identificar. Hay el intento de configurar películas que se pueden leer en distintos niveles. Intentan atrapar al espectador, entretenerlo pero también ofrecen una lectura del país, de su cultura y de su realidad.
sobre la coherencia, esperamos que sí mantengamos la coherencia y Ak sea una continuidad de lo hecho hasta ahora en las anteriores películas
contar una historia de manera clásica, esta es la obra que creo mas se aleja de la manera clásica de contar, en el sentido de que respeto el tiempo y la inteligencia del espectador y propongo jugarle con todas las cartas sobre la mesa, ya que entra en ciertos territorios que no son comunes y le serán extraños o inéditos.
El desarrollo y construcción del personaje se verá si en AK se consigue en un personaje que esta marcado por el continuo devenir, caminar y transitar. el resto de los personajes apenas tienen una oportunidad de aparecer.
la lectura de distintos niveles creo que si está asegurada y ademas hay una propuesta de que Ak se lea desde niveles desconocidos por mi.
será una manera distinta de leer nuestra sociedad, no creo que despertará polémica sino asombro. Se reciben apuestas.
jueves, 7 de enero de 2016
miércoles, 6 de enero de 2016
segunda etapa
Ahora recién empieza lo bueno, hasta ahora hicimos cosas muy tradicionales.
es como el primer día de rodaje de otra película
martes, 5 de enero de 2016
entrevista pagina 7
http://www.paginasiete.bo/nacional/2016/1/3/dinero-sangre-poder-circulan-pudren-82192.html
Da un poco de amargura ver una sociedad tan difícil, pero por otro lado siento orgullo, porque, a pesar de todo, estoy haciendo mi sexta película. Con las adversidades uno se vuelve más experto, más mañudo, en el buen sentido de la palabra. Tienes más arte, más maña, pero también más cobardía. Tienes también más retos. Creo que mi mejor película es la que estoy haciendo ahora y creo que lo mejor de mí está por venir.
¿No crees que ya ha pasado la época en que el cine era un guardián de la identidad de los pueblos y ahora estamos en un momento en que al cine se le pide historias que la gente quiere consumir?
Son cosas diferentes. Una es qué haces con la cultura, quién va a hacer que se mueva la cultura, incluyendo la música, la literatura y también el Gran Poder, o cómo hace la sociedad para dinamizar su propia cultura. Yo creo que el Estado tiene que velar por la cultura. Y como parte de ella el cine. Yo creo que las sociedades plenas son las que tienen su propia música, su propia literatura, sus propios poetas, su propio humor, su propia televisión. Es la riqueza del lenguaje que usas de manera propia.
¿El cine que se hace actualmente no refleja la identidad boliviana?
Yo creo que todas las películas reflejan en alguna medida la identidad de un pueblo. Yo creo, por ejemplo, que ciertas películas explican mucho mejor la situación de los adolecentes frente al futuro; su miedo y su incertidumbre están mucho mejor explicadas en historias muchas veces banales. La cultural tiene eso, ve más allá que los sociólogos o los cientistas sociales. El artista tiene una perspectiva diferente. Por ejemplo, los textos de Jaime Saenz tenían una perspectiva mucho más grande de lo que es el mundo que ahora llaman lo cholo, que lo que han descrito Sergio Almaraz o René Zavaleta Mercado. Él abordaba con cierto sentido del humor temas que eran tabú, como el misticismo aymara, la homosexualidad aymara. Él escribía sobre estas cosas como las veía en la calle. Los artistas tienen esa capacidad, pueden ver ciertos síntomas de la espiritualidad que no ven otros.
Es decir, una cosa es lo que piensas que vas a mostrar, pero en definitiva la película es lo que la gente ve…
Claro, es cierto. Cuando enfrentas al público ahí te das cuenta de ciertas cosas. Yo creo que eso es lo hermoso del arte, que uno simplemente maneje semillas, no tienes la oportunidad de ver las plantas. Es el público el que le da forma a la planta. Corazón de Jesús era una comedia de humor negro, pero la gente salía triste. Yo no sabía por qué y era porque la película te hacia mirar desde el lado del pícaro: el pícaro es el empleado público, es el neoliberal, pero yo no, en cambio la película te ponía del lado del pícaro y la gente decía: qué huevada somos, y eso no les gustaba. Claro, eso ya no puedes controlar, pero eso es lo bueno también.
Eso nos da pie para hablar del país. En un pantallazo, ¿qué panorámica nos puedes dar de Bolivia, cómo la ves?
Veo una sociedad que quiere pararse y no puede, una sociedad que no aprende de sus errores o no quiere verlos, no es muy apegada a la historia; en general, no hay un culto a nuestra propia historia y lo que hay más bien es una tergiversación de la historia. Hoy satanizamos al Tata Belzu y mañana lo ensalzamos; satanizamos a Arce y de pronto le ponemos su nombre a una avenida porque nos dio el progreso. Tengo la percepción de que repetimos procesos. Hay una cosa dialéctica. Tenemos un territorio inmenso, una gran diversidad, un país muy rico, pero somos pobres. Algo estamos haciendo mal, ¿no es cierto? El gobernante actual mira al gobernante anterior, pero no ve más atrás. Por ahí nuestro problema está en 1927 o en 1932, no sé, pero como no ve eso, repite y repite los errores.
Una mirada corta...Una mirada corta y no hay la historia larga. La historia está llena de huecos. Ni siquiera sabemos cuántos años tiene la nación aymara. ¿Tiene 5.000, 7.000? Por lo tanto, el futuro se nos hace muy corto, hacemos cosas que van a durar 20 años o 15 años. Si dura.
Entonces, para que dure un poco más, ¿sería buena la reelección?
No. Hay países, hay sociedades que en un determinado momento deciden construir un horizonte y dicen: nosotros vamos a ser así. Ese es otro problema. Todo lo que vaya en ese sentido es bueno, pero, en cambio, nosotros, 10 años somos neoliberales y después somos marxistas, después latinoamericanistas, después somos andinistas. Nunca queremos saber qué vamos a ser, no hay una política de Estado respecto a temas fundamentales. De repente, todos pensamos que vamos a recuperar el mar. Hay gente que me ha dicho: ya tenemos mar, pero nunca ha habido una política seria respecto al mar, respecto al narcotráfico, respecto a la cultura, respecto a un montón de cosas, y no creo que la estabilidad garantice aquello. Yo creo que es un problema institucional. Si tú creas una institución y eso va a crecer. Si mañana sacan al presidente, la institución va a permanecer.
Las encuestas y las redes sociales están mostrando la oposición de algunos sectores, sobre todo a nivel urbano, a la continuidad en el poder de los actuales mandatarios.
MARCOS LOAYZA, DIRECTOR Y REALIZADOR CINEMATOGRÁFICO
“El dinero, la sangre y el poder, si no circulan, se pudren”
“Para que una película te salga bien, tienes que esperar a que todos los astros estén en línea”.
El cineasta Marcos Loayza, cuya ópera prima, Cuestión de fe, acaba de cumplir el vigésimo aniversario de su estreno, pasa revista a la industria cinematográfica boliviana y, en un breve travelling, ofrece su visión de la coyuntura nacional. Lo hace de manera directa o apelando a metáforas. "El dinero, la sangre y el poder, si no circulan, se pudren”, dice al referirse a las intenciones "reeleccionistas” de los actuales gobernantes.
Cuestión de fe cumple 20 años. Un buen momento para mirar atrás y hacer un balance.
Cuestión de fe cumple 20 años. Un buen momento para mirar atrás y hacer un balance.
Da un poco de amargura ver una sociedad tan difícil, pero por otro lado siento orgullo, porque, a pesar de todo, estoy haciendo mi sexta película. Con las adversidades uno se vuelve más experto, más mañudo, en el buen sentido de la palabra. Tienes más arte, más maña, pero también más cobardía. Tienes también más retos. Creo que mi mejor película es la que estoy haciendo ahora y creo que lo mejor de mí está por venir.
¿Hacer una película en Bolivia es más difícil que fabricar un Concorde en un garaje, como decía Pedro Susz?
Es así, tan difícil. Es difícil hacer una buena película. Una película mala la puede hacer cualquiera, pero una buena es difícil porque hay muchísimas variables y muchísimos elementos, y basta que uno esté mal para que la película se caiga. Para que te salga bien, todo tiene que estar en su lugar. Se necesita mucha concentración, talento y suerte. O sea que tienes que esperar a que los astros estén en línea para que te salga bien.
Después de una especie de sequía en la producción cinematográfica boliviana, hay una suerte de renacer, con muchas propuestas e inclusive nuevas figuras. ¿Cómo ves las nuevas tendencias?
Yo creo que hay que diferenciar. Hay una generación de jóvenes cineastas que trabajan con mucha exigencia, tienen mucho gusto, mucha plasticidad, tienen un sentido estético, un modelo, que está cosechando poco a poco público y sobre todo premios. Hay gente que está haciendo muchos cortos, que tiene talento, y hay otra gente joven que está haciendo largometrajes, pero que, según veo, no tienen rigor, y ése es el problema, porque esas películas están espantando al público. La gente sale del cine y dice: nunca más en mi vida voy a ver una película boliviana, se siente defraudada. ¿Cómo les explicas a esas personas que hay diferencias? En general, las cifras de la taquilla son terribles, porque el cine ha perdido público; la gente va al cine pero ya no ve películas nacionales.
Pese a que hay más oferta…
Es un problema latinoamericano. Si bien hay películas muy taquilleras, las cifras no son buenas. Chuquiago (1977, de Antonio Eguino) tuvo 300 mil espectadores. Después de 20 años, Cuestión de fe tuvo 200 mil; La llamita (2006, de Rodrigo Bellot), 100 mil; Pocholo, 50.000 espectadores. Hay un declive en general. Hace 20 años, cuando se estrenó Cuestión de fe, la gente iba al cine.
Es así, tan difícil. Es difícil hacer una buena película. Una película mala la puede hacer cualquiera, pero una buena es difícil porque hay muchísimas variables y muchísimos elementos, y basta que uno esté mal para que la película se caiga. Para que te salga bien, todo tiene que estar en su lugar. Se necesita mucha concentración, talento y suerte. O sea que tienes que esperar a que los astros estén en línea para que te salga bien.
Después de una especie de sequía en la producción cinematográfica boliviana, hay una suerte de renacer, con muchas propuestas e inclusive nuevas figuras. ¿Cómo ves las nuevas tendencias?
Yo creo que hay que diferenciar. Hay una generación de jóvenes cineastas que trabajan con mucha exigencia, tienen mucho gusto, mucha plasticidad, tienen un sentido estético, un modelo, que está cosechando poco a poco público y sobre todo premios. Hay gente que está haciendo muchos cortos, que tiene talento, y hay otra gente joven que está haciendo largometrajes, pero que, según veo, no tienen rigor, y ése es el problema, porque esas películas están espantando al público. La gente sale del cine y dice: nunca más en mi vida voy a ver una película boliviana, se siente defraudada. ¿Cómo les explicas a esas personas que hay diferencias? En general, las cifras de la taquilla son terribles, porque el cine ha perdido público; la gente va al cine pero ya no ve películas nacionales.
Pese a que hay más oferta…
Es un problema latinoamericano. Si bien hay películas muy taquilleras, las cifras no son buenas. Chuquiago (1977, de Antonio Eguino) tuvo 300 mil espectadores. Después de 20 años, Cuestión de fe tuvo 200 mil; La llamita (2006, de Rodrigo Bellot), 100 mil; Pocholo, 50.000 espectadores. Hay un declive en general. Hace 20 años, cuando se estrenó Cuestión de fe, la gente iba al cine.
Además de los problemas de financiamiento, también hay problemas de público y de calidad. Entonces, ¿cuál debería ser el argumento para que se subvencione la producción cinematográfica?
Si nosotros queremos mantener cierta independencia, la descolonización, las autonomías, la identidad nacional, preservar tu propia identidad porque eso te enriquece, te hace ser mejor a ti mismo y te hace más feliz, entonces tenemos que hacer algo para preservar la cultura. Defender la soberanía es defender la lengua de un pueblo, una cosmovisión, una mitología, cuya pérdida es mayor a la de unos cuantos kilómetros cuadrados o cierta cantidad de gas. La soberanía supone defender nuestro idioma, nuestra manera de ser, nuestra manera de pensar, porque si nosotros no la defendemos, al final otros pensarán por nosotros.
Si nosotros queremos mantener cierta independencia, la descolonización, las autonomías, la identidad nacional, preservar tu propia identidad porque eso te enriquece, te hace ser mejor a ti mismo y te hace más feliz, entonces tenemos que hacer algo para preservar la cultura. Defender la soberanía es defender la lengua de un pueblo, una cosmovisión, una mitología, cuya pérdida es mayor a la de unos cuantos kilómetros cuadrados o cierta cantidad de gas. La soberanía supone defender nuestro idioma, nuestra manera de ser, nuestra manera de pensar, porque si nosotros no la defendemos, al final otros pensarán por nosotros.
¿No crees que ya ha pasado la época en que el cine era un guardián de la identidad de los pueblos y ahora estamos en un momento en que al cine se le pide historias que la gente quiere consumir?
Son cosas diferentes. Una es qué haces con la cultura, quién va a hacer que se mueva la cultura, incluyendo la música, la literatura y también el Gran Poder, o cómo hace la sociedad para dinamizar su propia cultura. Yo creo que el Estado tiene que velar por la cultura. Y como parte de ella el cine. Yo creo que las sociedades plenas son las que tienen su propia música, su propia literatura, sus propios poetas, su propio humor, su propia televisión. Es la riqueza del lenguaje que usas de manera propia.
¿El cine que se hace actualmente no refleja la identidad boliviana?
Yo creo que todas las películas reflejan en alguna medida la identidad de un pueblo. Yo creo, por ejemplo, que ciertas películas explican mucho mejor la situación de los adolecentes frente al futuro; su miedo y su incertidumbre están mucho mejor explicadas en historias muchas veces banales. La cultural tiene eso, ve más allá que los sociólogos o los cientistas sociales. El artista tiene una perspectiva diferente. Por ejemplo, los textos de Jaime Saenz tenían una perspectiva mucho más grande de lo que es el mundo que ahora llaman lo cholo, que lo que han descrito Sergio Almaraz o René Zavaleta Mercado. Él abordaba con cierto sentido del humor temas que eran tabú, como el misticismo aymara, la homosexualidad aymara. Él escribía sobre estas cosas como las veía en la calle. Los artistas tienen esa capacidad, pueden ver ciertos síntomas de la espiritualidad que no ven otros.
Es decir, una cosa es lo que piensas que vas a mostrar, pero en definitiva la película es lo que la gente ve…
Claro, es cierto. Cuando enfrentas al público ahí te das cuenta de ciertas cosas. Yo creo que eso es lo hermoso del arte, que uno simplemente maneje semillas, no tienes la oportunidad de ver las plantas. Es el público el que le da forma a la planta. Corazón de Jesús era una comedia de humor negro, pero la gente salía triste. Yo no sabía por qué y era porque la película te hacia mirar desde el lado del pícaro: el pícaro es el empleado público, es el neoliberal, pero yo no, en cambio la película te ponía del lado del pícaro y la gente decía: qué huevada somos, y eso no les gustaba. Claro, eso ya no puedes controlar, pero eso es lo bueno también.
Eso nos da pie para hablar del país. En un pantallazo, ¿qué panorámica nos puedes dar de Bolivia, cómo la ves?
Veo una sociedad que quiere pararse y no puede, una sociedad que no aprende de sus errores o no quiere verlos, no es muy apegada a la historia; en general, no hay un culto a nuestra propia historia y lo que hay más bien es una tergiversación de la historia. Hoy satanizamos al Tata Belzu y mañana lo ensalzamos; satanizamos a Arce y de pronto le ponemos su nombre a una avenida porque nos dio el progreso. Tengo la percepción de que repetimos procesos. Hay una cosa dialéctica. Tenemos un territorio inmenso, una gran diversidad, un país muy rico, pero somos pobres. Algo estamos haciendo mal, ¿no es cierto? El gobernante actual mira al gobernante anterior, pero no ve más atrás. Por ahí nuestro problema está en 1927 o en 1932, no sé, pero como no ve eso, repite y repite los errores.
Una mirada corta...Una mirada corta y no hay la historia larga. La historia está llena de huecos. Ni siquiera sabemos cuántos años tiene la nación aymara. ¿Tiene 5.000, 7.000? Por lo tanto, el futuro se nos hace muy corto, hacemos cosas que van a durar 20 años o 15 años. Si dura.
Entonces, para que dure un poco más, ¿sería buena la reelección?
No. Hay países, hay sociedades que en un determinado momento deciden construir un horizonte y dicen: nosotros vamos a ser así. Ese es otro problema. Todo lo que vaya en ese sentido es bueno, pero, en cambio, nosotros, 10 años somos neoliberales y después somos marxistas, después latinoamericanistas, después somos andinistas. Nunca queremos saber qué vamos a ser, no hay una política de Estado respecto a temas fundamentales. De repente, todos pensamos que vamos a recuperar el mar. Hay gente que me ha dicho: ya tenemos mar, pero nunca ha habido una política seria respecto al mar, respecto al narcotráfico, respecto a la cultura, respecto a un montón de cosas, y no creo que la estabilidad garantice aquello. Yo creo que es un problema institucional. Si tú creas una institución y eso va a crecer. Si mañana sacan al presidente, la institución va a permanecer.
Las encuestas y las redes sociales están mostrando la oposición de algunos sectores, sobre todo a nivel urbano, a la continuidad en el poder de los actuales mandatarios.
¿Qué opinas al respecto?
Es algo muy sencillo. Hay tres cosas: el dinero, la sangre y el poder, si no circulan, se pudren. Es un principio biológico básico. Si te aprietas el dedo y la sangre deja de circular, en un tiempo se pudre; si guardas la plata en tu colchón, no sirve de nada; el dinero se vitaliza cuando circula. Con el poder pasa lo mismo. Cuando una sociedad hace circular el poder es posible que más ciudadanos puedan acceder y participar del poder. Pero, además, sabes que estás de manera transitoria y que el día que lo dejes vas a ser juzgado para bien o para mal. Si se decreta que una persona se queda para siempre, como ocurre con los reyes, tienes el poder absoluto, eres el supremo.
Es algo muy sencillo. Hay tres cosas: el dinero, la sangre y el poder, si no circulan, se pudren. Es un principio biológico básico. Si te aprietas el dedo y la sangre deja de circular, en un tiempo se pudre; si guardas la plata en tu colchón, no sirve de nada; el dinero se vitaliza cuando circula. Con el poder pasa lo mismo. Cuando una sociedad hace circular el poder es posible que más ciudadanos puedan acceder y participar del poder. Pero, además, sabes que estás de manera transitoria y que el día que lo dejes vas a ser juzgado para bien o para mal. Si se decreta que una persona se queda para siempre, como ocurre con los reyes, tienes el poder absoluto, eres el supremo.
"Los espectadores no siempre ven lo que el cineasta pretende mostrar en su obra”
Loayza dice que los espectadores no siempre ven lo que el cineasta pretende mostrar en una película. Cuando filmaba Cuestión de fe, hace 20 años, él estaba convencido de que estaba haciendo "un homenaje a la cultura popular”, pero no fue lo que vio ni entendió el público.
"Cuando se estrenó la película me di cuenta de que en realidad de lo que yo estaba hablando era de una metáfora de cómo fue nuestra entrada a la democracia, de cómo tienes que soportar o tienes que convivir con el otro, aceptar al otro, y aceptar al otro supone también que ese otro te puede hacer daño”, recordó.
El también realizador de El corazón de Jesús (2004) dice que cuando hace una película tiene una perspectiva, una percepción de lo que está manejando, un material que él cree que vale la pena mostrar, que la gente puede aceptar o no.
El espectador es el que decide.
En su nuevo filme, que empezó a rodar en diciembre pasado, Loayza pretende mostrar a los bolivianos "tal como somos”, ni como "lo máximo” ni como un "pueblo enfermo”, aunque prefiere ahorrarse los detalles de su séptima producción.
"Somos lo que somos y tenemos que aceptarnos, valorarnos así. Yo creo que ahora vemos los polos opuestos, como malo o como bueno, en un mundo polarizado que no ve los matices”, concluye el cineasta.
Loayza dice que los espectadores no siempre ven lo que el cineasta pretende mostrar en una película. Cuando filmaba Cuestión de fe, hace 20 años, él estaba convencido de que estaba haciendo "un homenaje a la cultura popular”, pero no fue lo que vio ni entendió el público.
"Cuando se estrenó la película me di cuenta de que en realidad de lo que yo estaba hablando era de una metáfora de cómo fue nuestra entrada a la democracia, de cómo tienes que soportar o tienes que convivir con el otro, aceptar al otro, y aceptar al otro supone también que ese otro te puede hacer daño”, recordó.
El también realizador de El corazón de Jesús (2004) dice que cuando hace una película tiene una perspectiva, una percepción de lo que está manejando, un material que él cree que vale la pena mostrar, que la gente puede aceptar o no.
El espectador es el que decide.
En su nuevo filme, que empezó a rodar en diciembre pasado, Loayza pretende mostrar a los bolivianos "tal como somos”, ni como "lo máximo” ni como un "pueblo enfermo”, aunque prefiere ahorrarse los detalles de su séptima producción.
"Somos lo que somos y tenemos que aceptarnos, valorarnos así. Yo creo que ahora vemos los polos opuestos, como malo o como bueno, en un mundo polarizado que no ve los matices”, concluye el cineasta.
"Soy muy crítico con mi obra y con la de mis compañeros”
Marcos Loayza habla de la producción nacional y afirma que una película que le ha gustado mucho es El ascensor (2009), de Tomás Bascopé, pero admite que no ha visto todas las que se han producido en el último año.
"Pero, además, soy muy crítico con mi obra y con la de mis compañeros, aunque les duela a ellos. Si nosotros no nos exigimos excelencia, ¿quien más nos va a exigir?”, dice durante la entrevista.
Loayza sostiene que antes era más caro producir que ahora, porque había que procesar las películas en el exterior, aunque los filmes que se hacen en Bolivia son de bajo presupuesto. "Las películas de Jorge Sanjinés han costado más de un millón de dólares. El corazón de Jesús ha costado 800 mil, pero, en promedio, con 200 mil haces una película, con dificultades, pero la haces, aunque no recuperas los 200 mil dólares”.
Agrega que en muchos países la industria cinematográfica recibe subsidios, pero en Bolivia, no. "Lo que hace el cineasta es tratar de encontrar una institución que pueda darle una mano”, dice.
Precisamente, Loayza recibió en diciembre pasado el premio del Fondo Concursable Municipal de Fomento Cinematográfico, dotado de 120 mil bolivianos, para la producción de su nuevo filme.
"Pero, además, soy muy crítico con mi obra y con la de mis compañeros, aunque les duela a ellos. Si nosotros no nos exigimos excelencia, ¿quien más nos va a exigir?”, dice durante la entrevista.
Loayza sostiene que antes era más caro producir que ahora, porque había que procesar las películas en el exterior, aunque los filmes que se hacen en Bolivia son de bajo presupuesto. "Las películas de Jorge Sanjinés han costado más de un millón de dólares. El corazón de Jesús ha costado 800 mil, pero, en promedio, con 200 mil haces una película, con dificultades, pero la haces, aunque no recuperas los 200 mil dólares”.
Agrega que en muchos países la industria cinematográfica recibe subsidios, pero en Bolivia, no. "Lo que hace el cineasta es tratar de encontrar una institución que pueda darle una mano”, dice.
Precisamente, Loayza recibió en diciembre pasado el premio del Fondo Concursable Municipal de Fomento Cinematográfico, dotado de 120 mil bolivianos, para la producción de su nuevo filme.
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pagina 7
lunes, 4 de enero de 2016
Homenajes
en la foto Claudio Durán y Sebas
Seguramente pocos pueden creer que esta película es una larga reflexión sobre el cine nacional y latinoamericano en cada una de las secuencias
las huellas
Ayer leí en un esbozo de critica (http://www.noticiasfides.com/cultura/2016-un-buen-ano-para-el-cine-boliviano-361009/) de las películas que se van a estrenar recién este año 2016, consuela saber que AK pasa casi desapercibida y que no promete nada.
habitamos hoteles alejados
cada uno piensa que el otro
habita habitaciones deshabitadas
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domingo, 3 de enero de 2016
Poesía
La poesía en la película, en esta película,
sirve
cuando surge,
emerge sobre el trabajo cotidiano realizado sobre la idea,
no vale si se la busca,
si se fuerza para que aparezca,
porque deja de ser poesía y se convierte en artificio
sábado, 2 de enero de 2016
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